martes, 31 de julio de 2012

Déjala sonar.

Podrás enfadarte con el mundo, gritar hasta quedarte sin fuerzas, llorar o reír, hablar o callar. Podrás hacer millones de cosas, te las propongas o no. Podrás caer bien, mal, ser el mejor o el peor en algo. Podrás no saber muy bien qué haces en este mundo o tenerlo tan claro que llegue a asustarte. Conseguirás algunos de tus sueños, otros por contra, se romperán en mil pedazos. Vivirás, amarás, te equivocarás, te caerás, te levantarás. Podrás hacer de la vida un juego o de un juego tu vida. Crearás sonrisas a la vez que harás llorar, pensarás que eres imperfectamente imperfecto y llegará alguien que cambie tu modo de ver, que te diga que no hay nadie mejor que tú. Podrás creértelo o no. Entrarán personas nuevas a tu vida, otras simplemente se irán. Sufrirás, lo pasarás mal, llegarás a pensar que nada tiene sentido, llegarás a estar a punto de rendirte, pero, cuando llegues a ese momento, enciende la radio y déjala sonar.

sábado, 21 de julio de 2012

Vive, llora, ríe, disfruta, haz locuras, equivócate, cáete para luego levantarte, haz todo lo que se te pase por la cabeza, sin pensar, simplemente actuando, haz todo lo que quieras cuando quieras, sin miedos a pensar en el qué dirán, solo tú. Bueno, solo tú y yo. Nosotros.

martes, 7 de febrero de 2012

Cada caricia, cada vez que te siento cerca, que puedo notar tu aliento, el olor que desprendes, ese que me creó adicción. Cada pequeña muestra de cariño, cada insignificante “te amo”, cada latido de tu corazón acelerando el mío automáticamente. Puedo sentirte, aquí a mi lado, sin ninguna dificultad, como si fuera ayer, como si estuviéramos otra vez juntos, para siempre. Puedo notar tus nervios, tu maldita manía por sonreírme a todo, por hacerme especial. Puedo sentir cerca cada palabra, cada suspiro después de cada beso, puedo notar como fuiste alejándote, desapareciendo entre ese montón de gente paseando por la Gran Vía, puedo sentir como tu rastro iba desapareciendo, más y más hasta no quedar nada. Aun hoy puedo notar como difuminaste el camino, como me dejaste aquí, sin ninguna salida, sin ninguna pista, sin saber a dónde ir, sin nada, solo con tu recuerdo y sin ti.