No importa cuántas veces
me caí, no importa cuántas veces me caiga, ni las que me caeré, nada de eso
importa siempre que tenga gente que me ayude a recordar que después de la caída
hay que levantarse, que después de la tormenta siempre llega la calma, que después
de un día gris siempre, y digo siempre sale el sol. No importa lo difícil que
sea ese sueño, no importa lo lejos que estés de él, ni siquiera importa el
tiempo que haga falta para cumplirlo. Sólo importas tú y tus sueños.
Persíguelos, cree en ellos como si no hubiera mañana, lucha, pero no sólo un día,
día tras días sin rendirte nunca. Hay gente que va a intentar hundirte, gente
que te dirá que no vales, ¿sabes qué debes hacer? Tienes que dibujar la mejor
sonrisa en tu rostro y seguir intentándolo, seguir, seguir, seguir, hasta
conseguirlo.
martes, 26 de febrero de 2013
sábado, 23 de febrero de 2013
Please, don't leave me.
Sentir como el tiempo pasa, corre, vuela, se esfuma. Darte cuenta de que lo que ayer estabas viviendo, ahora ya hace un año que lo viviste, ver que las cosas cambian, a mejor o a peor, pero ya no son lo que eran. Pensar y recordar, volver al pasado por un momento y que al instante, un escalofrío recorra todo tu cuerpo hasta llegar al estómago, donde nacen las mariposas. Pensar que, sin darte cuenta, el pasado ha dejado huella en nosotros, que no se puede olvidar, hacer ver que no ocurrió es imposible. Al mirar hacia atrás, sólo ves todo aquello que fue bueno, aquello que nos hizo reír y sonreír, no sé si porque preferimos no recordar lo malo, o porque los momentos buenos siempre los ganarán. No sé qué pasará, ni siquiera sé qué está pasando en este justo instante, solo sé que echo de menos lo que un día fue, no por el hecho de que pasó, sino porque ya nunca volverá a ocurrir.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

