No importa cuántas veces
me caí, no importa cuántas veces me caiga, ni las que me caeré, nada de eso
importa siempre que tenga gente que me ayude a recordar que después de la caída
hay que levantarse, que después de la tormenta siempre llega la calma, que después
de un día gris siempre, y digo siempre sale el sol. No importa lo difícil que
sea ese sueño, no importa lo lejos que estés de él, ni siquiera importa el
tiempo que haga falta para cumplirlo. Sólo importas tú y tus sueños.
Persíguelos, cree en ellos como si no hubiera mañana, lucha, pero no sólo un día,
día tras días sin rendirte nunca. Hay gente que va a intentar hundirte, gente
que te dirá que no vales, ¿sabes qué debes hacer? Tienes que dibujar la mejor
sonrisa en tu rostro y seguir intentándolo, seguir, seguir, seguir, hasta
conseguirlo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario